Por Inkaliisa Vihonen, mimbro de la unidad de la DGT.S.3 “Estudios plurilingües y de traducción”.
La Dirección General de Traductores (DGT) está cumpliendo con su deber de mantener una Europa plurilingüe, a través de su equipo de traducción de páginas web. Pero Europa, el portal web de la Unión Europea, se compone de cientos de miles de documentos, y la World Wide Web de billones de páginas, de manera que es complicado seguir el rastro de cómo el plurilingüismo afecta hoy en día a los usuarios de internet y de cómo les gustaría que les afectase, en términos de qué información les gustaría obtener en su propio idioma. El plurilingüismo y la red es ciertamente un problema, con mucha gente prediciendo que la red convertirá al mundo en un ciber-espacio monolingüe, donde personas se comunican exclusivamente a través de la lengua más extendida, el inglés.
Sorprendentemente, se ha observado en la web un fenómeno a la inversa: localización (ó globolocalización, como muchos lo llaman). Gracias a la red, pequeñas comunidades y lenguas tienen ahora su oportunidad para asentarse, para utilizar su propia lengua para su propio bien. La red ha potenciado el “abastecimiento de masas”, con personas traduciendo textos y películas por el puro deseo de entretenerse en su propio idioma. “El plurilingüismo y la red es ciertamente un problema, con mucha gente prediciendo que la red convertirá al mundo en un ciber-espacio monolingüe.” Siguiendo las preferencias idiomáticas de un usuario en la red Estas consideraciones fueron algunas que salieron tras un estudio que empezó en el 2009, en cooperación entre el equipo S.3 “Estudios plurilingües y de traducción” de la Dirección General de Traducción y el equipo E.1 “Tecnologías del lenguaje” de la Dirección General de la Sociedad de la Información y los Medios de Comunicación, para seguir las preferencias idiomáticas de los usuarios de la red. En otras palabras, ¿Qué es lo que la gente quiere leer realmente en la red en su propio idioma? En primer lugar nos enfocamos en el comunicado de la DG de 2009 para la planificación de las cuestiones a estudiar en un euro barómetro, encuesta sobre la opinión mayoritaria de la población, en 2010. Para ser aceptado en esta lista, un proyecto debe cumplir alguno de los objetivos de la nueva comisión. Claramente, la cuestión sobre la realización del Tratado de Lisboa sobre el trabajo de los ciudadanos se amoldaba a nuestro proyecto. Si la gente desea aprender algo sobre la Unión Europea debe ser, antes que nada, capaz de comprender la información que se ofrece. Factores que influyen en la encuesta. Una vez el departamento de comunicación de la DG ha aceptado la idea del euro barómetro sobre la lengua de uso preferente, tenemos que empezar a pensar en qué queremos preguntar a los ciudadanos. Tenemos muchas ideas, pero pocas preguntas ya formuladas. Hay, por supuesto muchos factores a tomar en cuenta. Para empezar, la encuesta se realizará en todos los países miembros de la UE, por lo que las preguntas deben ser claras y concisas. Como nuestras preguntas serán formuladas a 500 ciudadanos de cada país miembro (11500 veces cada una), tienen que ir directas al grano. También está la pregunta del público al que se dirige, ya que hay aún muchos europeos sin acceso a internet (el 43% de los hogares según un euro barómetro publicado en octubre de 2010). ¿Cómo podríamos lidiar con la demanda sin diluir la eficacia de la encuesta?
Encuesta sobre el uso de las lenguas en la red
Por Inkaliisa Vihonen, mimbro de la unidad de la DGT.S.3 “Estudios plurilingües y de traducción”.
La Dirección General de Traductores (DGT) está cumpliendo con su deber de mantener una Europa plurilingüe, a través de su equipo de traducción de páginas web. Pero Europa, el portal web de la Unión Europea, se compone de cientos de miles de documentos, y la World Wide Web de billones de páginas, de manera que es complicado seguir el rastro de cómo el plurilingüismo afecta hoy en día a los usuarios de internet y de cómo les gustaría que les afectase, en términos de qué información les gustaría obtener en su propio idioma.
El plurilingüismo y la red es ciertamente un problema, con mucha gente prediciendo que la red convertirá al mundo en un ciber-espacio monolingüe, donde personas se comunican exclusivamente a través de la lengua más extendida, el inglés.
Sorprendentemente, se ha observado en la web un fenómeno a la inversa: localización (ó globolocalización, como muchos lo llaman). Gracias a la red, pequeñas comunidades y lenguas tienen ahora su oportunidad para asentarse, para utilizar su propia lengua para su propio bien. La red ha potenciado el “abastecimiento de masas”, con personas traduciendo textos y películas por el puro deseo de entretenerse en su propio idioma.
“El plurilingüismo y la red es ciertamente un problema, con mucha gente prediciendo que la red convertirá al mundo en un ciber-espacio monolingüe.”
Siguiendo las preferencias idiomáticas de un usuario en la red
Estas consideraciones fueron algunas que salieron tras un estudio que empezó en el 2009, en cooperación entre el equipo S.3 “Estudios plurilingües y de traducción” de la Dirección General de Traducción y el equipo E.1 “Tecnologías del lenguaje” de la Dirección General de la Sociedad de la Información y los Medios de Comunicación, para seguir las preferencias idiomáticas de los usuarios de la red. En otras palabras, ¿Qué es lo que la gente quiere leer realmente en la red en su propio idioma?
En primer lugar nos enfocamos en el comunicado de la DG de 2009 para la planificación de las cuestiones a estudiar en un euro barómetro, encuesta sobre la opinión mayoritaria de la población, en 2010. Para ser aceptado en esta lista, un proyecto debe cumplir alguno de los objetivos de la nueva comisión. Claramente, la cuestión sobre la realización del Tratado de Lisboa sobre el trabajo de los ciudadanos se amoldaba a nuestro proyecto. Si la gente desea aprender algo sobre la Unión Europea debe ser, antes que nada, capaz de comprender la información que se ofrece.
Factores que influyen en la encuesta.
Una vez el departamento de comunicación de la DG ha aceptado la idea del euro barómetro sobre la lengua de uso preferente, tenemos que empezar a pensar en qué queremos preguntar a los ciudadanos. Tenemos muchas ideas, pero pocas preguntas ya formuladas. Hay, por supuesto muchos factores a tomar en cuenta.
Para empezar, la encuesta se realizará en todos los países miembros de la UE, por lo que las preguntas deben ser claras y concisas. Como nuestras preguntas serán formuladas a 500 ciudadanos de cada país miembro (11500 veces cada una), tienen que ir directas al grano.
También está la pregunta del público al que se dirige, ya que hay aún muchos europeos sin acceso a internet (el 43% de los hogares según un euro barómetro publicado en octubre de 2010). ¿Cómo podríamos lidiar con la demanda sin diluir la eficacia de la encuesta?